|
Los masters son inversiones que exigen desembolso inicial que puede
oscilar entre las 700.000 pesetas y varios millones de las antiguas
pesetas. Por ello, a un master,habrá que sacarle beneficio,
rentabilidad.
Es necesario seguir una serie de pasos que ayuden a tomar la decisión
adecuada y eviten desperdiciar el dinero.
En primer lugar uno debe preguntarse qué es lo que realmente quiere
hacer.
Para aquellos profesionales que ya tienen unos cuantos años de experiencia en
el mundo laboral, la persona se encuentra con la necesidad de adquirir unos
conocimientos determinados para desempeñar con mayor competencia la actividad
que viene desarrollando.
Sin embargo, lo más habitual es que quienes se planteen realizar un master
sean los recién licenciados. Hoy en día, una licenciatura, idiomas y ganas
de trabajar, no son una garantía de empleo. Se reprocha al joven licenciado
su falta de experiencia. Así que el titulado superior se encuentra paralizado
frente a las puertas cerradas del mundo laboral. Es entonces cuando se plantea
la posibilidad de relizar un master. Se supone que éste garantiza la base
práctica que los contratantes reclaman, por lo que puede ser un trampolín para
lograr un empleo.
Hay que saber elegir el tipo de Master que a cada uno le conviene realizar.
Según el libro Masters, publicado por el Círculo de Progreso, los programas de
postgrado tienen un significado distinto según la materia sobre la que
versen.
Por ejemplo, el Master in Business Administration (MBA) ofrece una visión muy
completa sobre todas las materias relativas a la Administración y Dirección de
Empresas. Está orientado a todo los licenciados que necesiten los conocimientos
prácticos requeridos para su introducción en el mundo empresarial.
El estudio Infoempleo del Círculo de Progreso, basado en la oferta y demanda
laboral en España a lo largo de este año, refleja que es en el campo de
Administración y Dirección de Empresas en el que se valora más la posesión de un
título de postgrado. De hecho, un 18,35% de las ofertas de trabajo destinadas a
economistas exigen como requisito un master en el currículo.
En cuanto a puestos de trabajo concretos, es el de gerente el que más aprecia
la posesión de un master. En cifras, un 37,4% de las ofertas de empleo lo pide
como condición indispensable. También se elevan mucho las posibilidades de
conseguir un trabajo como director de Administración y Finanzas o director de
Marketing si adorna su currículo con un prestigioso título de postgrado.
Llegado el punto en el que se tiene decidido el tipo de master que se quiere
realizar y su aceptación en el mercado laboral, el siguiente paso a dar es
elegir el más adecuado.
Para esta elección es necesario llevar a cabo una exhaustiva labor de
información. En España no existe un ranking que clasifique los mejores masters
que hay en cada campo, pero existen múltiples formas de documentarse para no
tomar esta importante decisión a ciegas.
El Círculo del Progreso tiene una Guía de Masters y Estudios de Postgrado que
ofrece un análisis completo y detallado de los mejores centros públicos y
privados en este país.
Asimismo, Internet es una buena fuente de información. Casi todos los centros
que imparten un curso de postgrado transmiten a través de la Red todo lo
relativo al mismo: precio, duración, profesorado, contenido del programa, becas,
etc.
Una vez acotada la lista de posibles candidatos, es conveniente acudir a cada
centro para completar la información y poder comparar unos y otros en todos los
puntos importantes.
La guía del Círculo de Progreso aconseja como criterios a tener en cuenta
para tomar la decisión los siguientes:
Calidad de los programas. En este apartado, son dos cosas las que hay que
tener en cuenta. En primer lugar la duración del curso. El Convenio
Interuniversitario sobre Estudios de Postgrado establece una duración mínima de
500 horas lectivas aproximadamente para que un master tenga el rango de
tal. El otro punto a tener en cuenta es el enfoque práctico de los estudios. Un
master debe facilitar la introducción al mundo laboral, por lo que tiene que
estar muy cercano a éste. Para ello, es necesario que el centro disponga de
todos los medios que hagan falta para transmitir la base práctica.
Proceso de admisión riguroso. Los masters tratan de fomentar el trabajo en
equipo y la interacción entre los alumnos, por lo que es importante la calidad
de los aspirantes. Es lógico pensar que se les pedirá una capacidad similar a
todos para poder trabajar en conjunto sin que nadie se quede atrás.
Normalmente, se suelen pedir como requisitos la posesión de un título
universitario, que garantiza una preparación determinada, y una buena
calificación en las pruebas de aptitud realizadas por el centro de que se trate.
Aunque hay candidatos sin títulación universitaria con experiencia laboral,
empresarios y emprendedores que no deben faltar en un Master MBA. Son estos los
que más situaciones reales y experiencias pueden aportar.
Profesores. Una lista de profesores prestigiosos en el haber de un master
supone muchos puntos a su favor. Los mejores profesores para impartir n MBA son
aquellos con experiencia profesional previa en empresas. Asimismo, se considera
muy interesante que la escuela cuente con un número de profesores visitantes del
extranjero que puedan aportar otros puntos de vista.
Financiación especial. Son muchos los centros que ofrecen la posibilidad de
obtener una beca para cursar sus estudios. Pagar un master después de haber
costeado una carrera supone un gran esfuerzo económico fuera del alcance de
muchos bolsillos. Hay una idea equivocada en cuanto al precio de un Master con
calidad. No por ser más caro el Master es mejor. Ni siquiera las escuelas más
"conocidas" son siempre las mejores. Existen escuelas de negocio modestas
pero serias, instituciones de Derecho Público (Cámaras de Comercio), que
imparten excelentes Masters a precios asequibles con un profesorado
excelente.
Hay que estar alerta, por tanto, de dónde se invierte el dinero y el tiempo
para no encontrarse con un título que a nadie le vale. |