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El
crecimiento del sector inmobiliario ha sido espectacular en los últimos años y
se ha convertido en uno de
los pilares fundamentales de la economía española, y una
de las más sólidas alternativas de empleo en el mercado laboral
español.
El
proceso de modernización y las bonanzas de la economía española siguen
arrastrando al sector inmobiliario y, por tanto,
estimulando la construcción de viviendas y de otro tipo de
edificaciones
El
sector de la
construcción español ostenta la quinta posición en el ranking
europeo quedando la inversión realizada en construcción en nuestro país
únicamente por debajo de Irlanda, Grecia y Gran Bretaña.
Uno de
los factores dinamizadores del sector durante los últimos años ha sido el
turismo residencial, ya que España se ha convertido en un referente turístico de
muchos países europeos no sólo para el disfrute de las vacaciones, sino también
como segunda residencia.
El
encarecimiento de la
vivienda es uno de los aspectos que ha hecho que nuestro mercado
se desmarque frente a otros. La explicación al aumento de precios
(un 17% en 2003) se debe fundamentalmente a dos factores: la renta disponible
y las condiciones de financiación. El gasto familiar ha adquirido un mayor
impulso gracias sobre todo a la buena salud del mercado laboral, con su
consiguiente efecto positivo en la renta. Asimismo, el deterioro de las
expectativas en la Zona Euro favoreció nuevas bajadas de tipos, presentando una
financiación mucho más favorable.
Aunque la
mayoría de los analistas afirma que comienza a notarse una saturación que
frenará los incrementos de los últimos años, la gran mayoría de los expertos
consultados (el 78,5 por ciento de 277 profesionales del mundo económico,
empresarial, financiero, universitario e institucional) considera que el sector
inmobiliario español no está experimentando un fenómeno «burbuja» por el
continuo aumento de los precios de los bienes inmuebles. En todo caso los
precios no se estancarán de forma brusca, sino que sufrirán una corrección
gradual y ordenada en el tiempo.
Lógicamente,
de forma paralela al crecimiento inmobiliario se está produciendo el crecimiento
de las empresas inmobiliarias. Miles de personas optan como opción de negocio
por la apertura de una agencia inmobiliaria, ya sea de nueva creación o
acogiéndose a las directrices que marcan las franquicias. También han
contribuido a este incremento los requisitos mínimos para abrir una agencia
inmobiliaria, no excesivamente inalcanzables: una inversión media de entre
30.000 y 60.000 euros y un local de unos 70 metros cuadrados.
Los emprendedores ven en las franquicias inmobiliarias una serie de
atractivos, como disponer desde el primer día de una cartera real de clientes
con inmuebles para poner en venta que aporta la empresa franquiciadora, la
formación inicial que proporcionan estas empresas para ponerse en marcha o la
imagen de marca, en muchos casos más que conocida gracias a las inversiones
publicitarias.
Las empresas
inmobiliarias buscan los mejores candidatos y les ofrecen un buen sueldo. La
mayoría procede de carreras universitarias como Ciencias Empresariales, Derecho,
Arquitectura e Ingenierías de Caminos e industriales, aunque carezcan de
experiencia previa. También son muy valorados los masters generalistas en
grandes escuelas de negocios o los específicos del sector, así como las
diplomaturas en estudios inmobiliarios o los cursos especializados de diversos
centros de formación. Asimismo, las empresas consideran muy importantes en sus
trabajadores habilidades como las de capacidad de gestión, de comunicación,
liderazgo, trabajo en equipo, la orientación al negocio y también al cliente. En
cuanto a las retribuciones, éstas son muy variables, pero como media los sueldos
oscilan entre los 24.000 y los 60.000 euros brutos anuales.
Los
profesionales deben estar bien formados en las distintas materias que se
interrelacionan en el negocio, para llegar a ser buenos asesores y conocedores
del mercado inmobiliario. Así, los que quieran trabajar en este campo pueden
cursar estudios inmobiliarios de muy diversa índole: desde diplomaturas y
títulos propios en diversas universidades españolas, másters y demás cursos de
postgrado universitario hasta cursos especializados en escuelas de negocios y
centros de formación.
No existe una
titulación oficial específica relativa a estudios inmobiliarios, si bien es
cierto que cinco universidades españolas los incorporan como enseñanzas propias.
Sin embargo, es más habitual que jóvenes ya titulados universitarios decidan
especializarse bien sea a través de un master, de un postgrado o a través de
cualquier otro programa de duración no superior al año.
Destaca el
Máster en Derecho de la Construcción y Gestión Inmobiliaria que imparte en
Madrid el Centro Universitario Escorial – María Cristina, adscrito a la
Universidad Complutense de Madrid. Este programa puede realizarse de manera
presencial o en modalidad a distancia para aquellos que no les sea posible
desplazarse a Madrid.
El
Instituto Superior de Derecho y Economía - ISDE imparte desde hace más de
10 años un pionero Master Inmobiliario a distancia que ha prestado gran atención
a que estos contenidos sean actuales y eminentemente prácticos.
Otro
centro que tiene el ámbito inmobiliario como tema prioritario de estudio entre
su oferta formativa es la Escuela de Formación Empresarial ESTUDIOS DE
EMPRESA.
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